Tema: Derechos Humanos en el Mundial Qatar 2022

Dario Jose Hernandez Rodriguez.  201830050051

El historial de Qatar en materia de derechos humanos ha provocado protestas contra la celebración de la Copa del Mundo en ese país desde que hace 12 años se designara como sede para 2022.

El Comité Supremo para la Organización y el Legado, organismo qatarí responsable de la entrega de las sedes y las operaciones de la Copa Mundial de la Fifa Catar 2022, respondió a las denuncias por violación de derechos humanos de trabajadores migrantes durante la preparación del torneo. Así mismo, se refirió a la discriminación de la comunidad LGBTIQ+, otra de las problemáticas alrededor de las cuales ha girado el máximo certamen del balompié en el planeta.

La discriminación contra la comunidad LGBTIQ+ en el país anfitrión de la Copa Mundo, Fatma Al Nuaimi le dijo a La Nación que han sido bien recibidos y no solo eso, sino afirmó que los miembros de la comunidad LGBTQI+ que viajaron a ese país para ver los partidos la “están pasando bien”.

“Ningún país puede afirmar que es perfecto. Cuando se trata de la comunidad LGBTQI+, siempre hemos dicho que todos son bienvenidos, y pueden ver que todos están aquí en Qatar pasándolo muy bien”, concluyó.

Las críticas no solo apuntaban a la postura del emirato sobre los derechos de la población LGBT (la homosexualidad es allí un delito) y las mujeres, sino también a las condiciones de trabajo de los extranjeros que construyeron los estadios, que Amnistía Internacional consideró inhumanas y análogas a la esclavitud.

A las mujeres en Qatar, como en otros países del golfo Pérsico donde el islam es la religión oficial, se enfrentan a numerosas discriminaciones asentadas tanto en la ley como en la práctica, según Amnistía Internacional. Bajo el sistema de tutela masculina, las mujeres siguen subordinadas a sus guardianes (padre, esposo, hermano, etc.) y deben pedirles permiso para decisiones importantes como casarse, estudiar o trabajar. También, para acceder tratamientos de salud reproductiva y controles ginecológicos básicos como las pruebas de Papanicolaou, y es más difícil para ellas divorciarse, y aún más obtener la tutela sobre los hijos tras un divorcio.

Como otras monarquías del golfo Pérsico, Qatar ha hecho un uso extensivo de mano de obra migrante en las últimas décadas, y especialmente para la construcción de los estadios de fútbol para su uso en el Mundial.

Y es que el país ha quedado bajo escrutinio mundial luego de que se reportaran miles de muertes entre los trabajadores migrantes, que suelen venir de algunos de los países más pobres del mundo para hacer tareas peligrosas, bajo el calor extremo y por bajos salarios. Amnistía Internacional ha incluso pedido que la FIFA destine US$ 440 millones para compensar a los trabajadores migrantes.

Según el periódico británico The Guardian, la cifra podría ascender a 6.500 trabajadores muertos desde 2010, cuando Qatar fue elegido sede del mundial 2022. CNN no ha podido verificar esta cifra, y el Gobierno de Qatar ha rechazado categóricamente la acusación.

En conversación con el diario La Nación, de Argentina, Fatma Al Nuaimi, directora de Comunicación del Comité Supremo, negó la muerte de miles de migrantes durante la construcción de los estadios, como lo han estado denunciando organizaciones no gubernamentales. “No son miles, solo tres muertos”.

“Sé que hay muchas cifras circulando en los medios, pero el número de muertes para nosotros, lamentablemente y desafortunadamente, el número que tenemos es tres. Comparado con el número comunicado por los medios… No son miles, solo tres muertos”, expuso Fatma Al Nuaimi.

En diálogo con el medio de comunicación en mención también agregó: “Nos hemos comprometido, in "Esto es algo que debe quedar absolutamente claro. Absolutamente claro. El número de víctimas mortales en los estadios de la Copa del Mundo que están relacionadas con el trabajo son tres víctimas mortales. Hay algo más de 30 víctimas mortales que no están relacionadas con el trabajo", dijo a CNN Nasser al Khatel, jefe ejecutivo del comité que organiza el Mundial en Qatar.

La actitud de la FIFA (Federación Internacional de Fútbol Asociado), organizadora del campeonato, hacia la monarquía absolutista que gobierna Qatar también ha generado numerosas protestas.

El órgano supremo del fútbol suele imponer una serie de reglas a los anfitriones que a menudo entran en conflicto con su legislación local. En Qatar, sin embargo, la FIFA aceptó sin poner traba alguna la prohibición de vender bebidas alcohólicas en los estadios anunciada por la monarquía dos días antes del inicio del torneo, y vetó a los jugadores cualquier tipo de manifestaciones durante los partidos.

Muchos integrantes del equipo querían portar el brazalete arcoíris "One Love" en apoyo a la causa LGBT, pero la FIFA prohibió su uso.

"A la FIFA no le importan los derechos humanos; no es algo importante para el negocio", afirma el historiador de fútbol Flávio de Campos, profesor de Historia de la Universidad de Sao Paulo (USP) y coordinador de Ludens, centro interdisciplinario de investigación de este deporte.

Sobre la situación de los trabajadores migrantes, en cambio, la FIFA se ha expresado en varias ocasiones. En mayo dijo que estaba "evaluando actualmente el programa propuesto por Amnistía Internacional", pero que el informe abarcaba "una amplia gama de infraestructuras públicas no específicas de la Copa del Mundo construidas desde 2010". Además, destacó los avances de Qatar.

"Cuando las empresas que trabajan en relación con la Copa Mundial de la FIFA incumplen sus obligaciones, la FIFA y el Comité de Vigilancia trabajan para garantizar que el mal sea reparado por la entidad que causó el impacto, normalmente la empresa que emplea al respectivo trabajador", dijo un portavoz de la FIFA en una declaración a CNN. Incluso antes de construir los estadios, a garantizar el bienestar de los trabajadores”.

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